sábado, 17 de noviembre de 2012

Mercenarios vikingos en los ejércitos cristianos del reino de Asturias.

Un misterioso dato encontrado en una crónica árabe, arroja dudas acerca de la posibilidad de soldados mercenarios nórdicos en los ejércitos cristianos del rey Alfonso II.
En un pasaje de la obra “La historia completa” del autor Ibn al-Athir, podemos encontrar la siguiente noticia:
 
En el año 179 – que comienza el 27 de Marzo de 795 d. C – Envió Hixem, soberano de al-Andalus , un fuerte ejército contra Asturias al mando de Abd al-Malik ibn Abd al-Wahid ibn Mugit. Se pusieron en camino hasta que llegaron a Astorga. Alfonso – Alfonso el Casto (792 – 842)-, rey de Asturias había reunido sus tropas y había realizado levas, y él recibió ayuda del rey de los Baskunas (vascones), que eran sus vecinos, y de los que estaban junto a ellos, los “AL-MAGUS” (paganos) y las gentes de aquella comarca”
 
El cronista árabe, habla del ejercito convocado por Alfonso para enfrentarse a Al Wahid, como una gran hueste formada por levas de reclutamiento a lo largo de todo el reino, que en esos tiempos era Asturias, Cantabria, la castilla condal o Bardulia, y Galicia (mapar reino de Asturias en tiempos de Alfonso II). A ese ejército se habían unido los vascones, y un grupo de gentes a los que el musulmán llama Al-Magus, los paganos.
En otras crónicas árabes, el término Al-Magus, es empleado para designar a los vikingos que atacaron el sur de España en esos tiempos. Arne Melvinger no duda en afirmar que estos Al-Magus de los que habln Ibn al-Athir, son los primeros guerreros vikingos que pisaron la península ibérica, en esta ocasión como mercenarios del rey de Asturias. Pero Sanchez Albornoz, no duda en afirmar, que los “Al-Magus” de los que habla el escritor árabe, eran vascones.
La posibilidad de que fueran vascones, es limitada, ya que el propio cronista árabe, diferencia a los vascones de los Al-Magus. Parece entenderse por tanto, que eran dos grupos diferentes que nada tenían que ver el uno con el otro.
 
¿Pero quienes eran entonces esos “paganos”?
Las crónicas asturianas hablan del primer ataque vikingo en 844. No mencionan a los vikigos con anterioridad. Puede que precisamente porque solo describen el primer ataque, y en esta ocasión, 795, los vikingos que llegaban a las costas de Asturias, no venían en son de guerra, sino como aliados mercenarios de los adinerados nobles de los diferentes señorios, y del propio rey de Asturias.
Según los autores, la presencia vikinga está documentada en esas fechas en las costas de Gascuña, donde los únicos puertos practicables estaban situados en Bayona, cerca de la frontera Franco Española. Y donde los vascones, aun vivían de una forma muy “liberal”, alejados de las normas de imperio del Norte, y muy poco atados en el Sur, tal como señala Aguado Bleye “Siempre en guerras y alianzas alternativas con francos, con moros, o con astures, a todos eran por igual molestos”.
La relativa “anarquía” del territorio de los vascones, hacían por tanto posible el asentamiento de unos piratas nórdicos en sus costas. Desde donde lanzaban operaciones o se ofrecían como mercenarios para los reyes, y señores locales.
En el 816, volvemos a encontrar a los Al-Magus en una crónica árabe. Esta vez es Ibn-Hayyan quien los nombra nuevamente como aliados de un rey cristiano que es derrotado por los moros en batalla. Y donde muere el tío de Alfonso II el Casto, rey de Asturias.
En el verano del 825 Ibn –Hayyan relata como la corte de Cordoba inició otra campaña de castigo cotra el norte cristiano. Esta vez contra Alava. Ubaid Allah, libraría una crenta batalla contra los cristianos junto a una montaña llamada Djabal al-Madjus (la montaña de los paganos).
Para Anton Erkoreka, la situación geográfica de esa montaña no es otra que el monte Sollube en la comarca de Busturia, próxima a la ría de Mundaka. Lugar donde siempre se ha sospechado que existió un asentamiento danés desde el siglo IX, hasta que Olaf Haraldsson a principios del siglo XI, lo ataco e incendio como parte de su campaña de ataque a las costas del reino de León.
Parece pues muy verosímil, la posibilidad de que desde ese asentamiento danés, los vikingos se ofrecieran como mercenarios del rey de Asturias, para combatir contra los musulmanes en determinadas ocasiones. Y en otras seguramente para librar conflictos entre los nobles locales, a lo largo de todo el territorio del reino de Asturias de esos tiempos (ver mapa). Un territorio que se extendía desde Galicia hasta el país Vasco. Una tierra muy montañosa y de difícil organización política aun.
 
  


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