lunes, 15 de octubre de 2018

Bermudo III, el último rey asturleonés. articulo de Vicente G. Olaya publicado en El País digital


Recogemos la siguiente noticia aparecida en periódico El Pais bajo el titulo de: Así murió Bermudo III el último rey Astur-leones. A lo largo del mismo se puede leer una investigación que intenta demostrar como fue la muerte del rey de León en la batalla de Tamarón durante el año 1037 (Siglo XI). Una época que bien puede facilitarnos un estudio para saber y conocer más la sociedad hispánica de los reinos del Norte peninsular durante el final de la era vikinga hispanica, la cual poco a poco iba llegando a su final. 


 Bermudo III, el último rey asturleonés

Los forenses que analizaron el cuerpo determinaron que una lanza le entró por el ojo derecho, le reventó la órbita ocular y le arrancó el maxilar superior


La culpa fue de la celada. Bermudo III, rey de León, la levantó – o simplemente no le protegía bien los ojos– antes de enfrentarse en solitario a cientos de enemigos en la batalla de Tamarón (Burgos, 1037). 



 Un error histórico muy frecuente es identificar los yelmos del siglo XI con yelmos cerrados. En el año 1037 los caballeros no usaban celadas, sino yelmos de tipo spangenhelm con protección nasal como el que se puede ver en la imagen. A la izquierda un yelmo propio del siglo XI del British Musseum, común a toda Europa occidental. A la derecha un recreador histórico del grupo Regnum Castellae ataviado como un caballero castellano de segunda mitad del siglo XI

La lanza adversaria le entró por el ojo derecho, le reventó la órbita ocular y le arrancó el maxilar superior. Además, una decena de estoques le atravesaron la parte inferior del tronco. Resultado: muerte en el acto o, como mucho, agonía por múltiples infecciones poco después. Así lo determina la autopsia que un equipo de la Sociedad Española de Paleopatología realizó a sus restos en 1997 y que vuelve a salir a la luz tras la polémica de dónde se halla su cadáver: si en el panteón real de San Isidoro de León o en el de Nájera (La Rioja)

Las crónicas medievales relatan que el último rey de la dinastía asturleonesa del Reino de León fue lanceado, asaeteado y atravesado con espadas y puñales en unas cuarenta ocasiones. "Cosido a lanzadas", detallaron los narradores del siglo XI. Sin embargo, la autopsia reduce los lances comprobados, casi todos mortales, a 16. Y todo porque Bermudo III iba a lomos de una montura (Pelayuelo) más rápida que sus huestes, por lo que se encontró solo ante el enemigo (los ejércitos castellanos de Fernando I). A sus soldados no les dio tiempo a rescatarlo. De todas formas, la falta de previsión ante la batalla debía de ser genética en su dinastía, ya que su padre, Alfonso V, falleció también en un asedio en territorio portugués porque se quitó la armadura por el calor y una saeta le atravesó el pecho. El lugar de descanso final de Bermudo III, que murió con solo 19 años, por lo que era conocido como El Mozo, es muy polémico. Las ciudades de León y Nájera se disputan ser las depositarias de sus restos, ya que cuentan con sus respectivas sepulturas en unos impresionantes panteones reales, una controversia que ha rescatado el trabajo forense de María Encina Prada Marcos y Francisco Etxeberría Gabilondo. Josetxo Mínguez, de la Asociación Cultural Tamarón, y experto en la batalla, recuerda que el museo de San Isidoro —donde se halla el panteón de los reyes de León— requirió la presencia de 24 expertos y forenses en 1997 para poner en orden el “batiburrillo” de huesos en que se había convertido el cementerio real. 

En el siglo XI, momento de la batalla y muerte del rey Bermundo con tan solo 19 años, no existían aún las armaduras de placas medievales. Los caballeros vestían al estilo "normando" con cotas de malla 

Se les dio solo 15 días de plazo para terminar su trabajo. El embrollo comienza cuando los franceses en 1808 convirtieron la cripta de San Isidoro (cuyos frescos son considerados la Capilla Sixtina del románico) en una caballeriza. Los sepulcros reales de piedra de los monarcas de León fueron descerrajados a la búsqueda de las piezas de oro que había en ellos y convertidos en abrevaderos para las monturas."Los huesos", señala la antropóloga María Encina Prada, "fueron acumulados en una esquina y trasladados a otra iglesia en 1865, aunque posteriormente volvieron al panteón. En los traslados se perdieron muchos, sobre todo los pequeños". Por eso, los expertos requeridos por el museo lo primero que hicieron fue encajar los existentes como si fuera un puzle para recomponer los cuerpos, pero sin saber con certeza a quién correspondía cada esqueleto. Menos uno. Se trataba de un hombre joven, de entre 1,70 y 1,74 metros, cuyas heridas de guerra casaban perfectamente con las de Bermudo III. "Es muy posible que lo sea, pero no podemos afirmarlo al cien por cien hasta que no se hagan pruebas de ADN", indica Prada. "Pero sí es verdad que los resultados hacen compatible que sea Bermudo III". 

El informe de los doctores detalla las heridas. Entre ellas, un lanzazo de 23 milímetros en la cadera (post morten), otro más en el mismo sitio de 11 milímetros, una incisión longitudinal de 17, un espadazo oblicuo en la parte delantera del fémur, otra en la posterior, un corte de 10 milímetros en la mejilla que le “secciona el hueso malar”, y la mortal: “una herida inciso-punzante de 47 milímetros de longitud” en la “cara interna de la órbita derecha” que “deja su impronta sobre el parietal y sobre el maxilar superior y rompe la pared”. 

 El cuerpo, a diferencia de otros, no estaba momificado porque su fallecimiento se produjo en medio de las altas temperaturas de agosto y los “procesos naturales de putrefacción” se aceleraron a causa “de los extensos focos de contusiones y heridas graves que facilitaron la entrada de microorganismos patógenos, favoreciendo y acelerando la descomposición cadavérica”. Mínguez recuerda que Tamarón (30 habitantes censados y 300 descendientes repartidos por todo el mundo) celebra cada año una representación de la batalla en agosto. “Estamos muy orgullosos de nuestra historia y es una manera de juntarnos todos cada año”. 


La recreación de la batalla de Hastings en Inglaterra año 1066, muestra como pudieron ser los caballeros hispanicos de los reinos del norte durante aquel tiempo. Hastings ocurrió tan solo unos cuantas décadas después de la batalla de Tamarón 1037

 Los vecinos de esta localidad burgalesa han recopilado toda la documentación existente sobre la batalla y atesoran bastantes legajos, excepto pruebas arqueológicas concretas de la lucha. Lo único que poseen es un lugar denominado Carrera del Rey, que suponen que recibe este topónimo por la batalla que perdió Bermudo III en solitario: fue hacia la muerte al galope. Para liarlo un poco más, el Ayuntamiento de Támara de Campos (Palencia) reivindica que la batalla final de Bermudo III se desarrolló en su actual término municipal, si bien los expertos consultados ponen en duda esta versión, aunque no lo descartan por completo. ¿Y quién tiene el verdadero sepulcro del rey? La respuesta de Mínguez es clara: los dos. “El cuerpo está en León, pero los reyes de aquellos momentos se hacían construir mausoleos en diversos lugares. Era un símbolo de su poder. Lo importante no eran los huesos, sino el sepulcro real, representación de su autoridad”. El antropólogo forense Francisco Etxeberría interviene: "Bueno, a lo mejor, Nájera tiene alguno de sus restos, porque en algún momento de la historia se llevó algo allí, ya que no los encontramos todos".

viernes, 31 de agosto de 2018

Documental acerca del evento anual de Hispania de los Vikingos

Por fin nos ha llegado el documental a modo de reportaje sobre el pasado VI encuentro anual de Hispania de los Vikingos en el Espinar (Segovia). Un documental donde se profundiza en alguna de las ideas básicas del proyecto, como la contextualización histórica o el propio entorno natural. Características o señas de identidad que han estado presentes desde el inicio del proyecto en el año 2012. Esperamos que os guste y que podáis disfrutar de el, y por supuesto no dudéis en venir próximamente a todas las actividades que estamos por realizar. De todas ellas os informaremos periódicamente en nuestros diferentes medios de difusión.
 

martes, 14 de agosto de 2018

Preguntas y respuestas. ¿Atacaron los vikingos Cantabria?. Por Cárlos Alvarez

Una interesante pregunta, la cual podría responderse con monosílabo, o por el contrario entrar en un debate mas complicado basado en los supuestos y la simple lógica.

Si nos ceñimos a los datos de los que disponemos en crónicas medievales hispánicas, los vikingos no atacaron Cantabria. Hay algunas leyendas referidas a lordemanos en las costas cántabras, pero no se pueden establecer como históricas y reales, siendo mas bien folklore popular del que no se puede detallar la fecha concreta.

No obstante a día de hoy casi todos los expertos en tratar el tema de los ataques normandos a las costas hispanas, aceptan con rotundidad la existencia de zonas calientes. Estas zonas serían lugares donde si bien no hay constancia documental de ataques, si están dentro de zonas mayores bajo influencia normanda. Por lo que bien pudieran haberse encontrado bajo pequeños ataques o litigios que no han pasado a la historia.  

Cantabria se encuentra dentro de esas zonas calientes al estar entre Vizcaya y Asturias. Una zona de paso de los barcos escandinavos hacia Galicia o Al Andalus. Por lo que si bien no se puede demostrar desde un punto de vista histórico la existencia de ataques concretos a Cantabria, no sería una locura o planteamiento descabellado pensar que pudieron existir en menor medida, y no han sido documentados históricamente por carecer de importancia para la época.

Alvar Ordoño


domingo, 5 de agosto de 2018

Nuestras camisetas en Wolin 2018

Cada vez son mas los compañeros que se aventuran a explorar recreaciones históricas fuera de España. Algo muy positivo para avanzar sin ninguna duda en la propia recreación nacional,. ya que no hay nada mejor que ver el nivel y la profesionalidad que hay fuera de este país,  para darse cuenta del camino que aun queda por recorrer y concienciarse de que hay que cambiar. Afortunadamente poco a poco se ha avanzado lentamente en comparación con años pasados. Pero sin el aporte de los recreacores, sin la voluntad de cambiar algo, el camino será imposible.

Esta vez los compañeros de Ulf Klan Galicia, nos mandan una fotografía tomada en la popular "piedra vikinga de Wolin" (Polonia), ataviados con una camisera de la Hispania de los Vikingos.  Lo cual me hizo especial ilusión al no poder estar presente en la cita anual de la isla polaca. Un gran honor sin duda que el nombre de la HdlsV se paseé por tierras tan lejanas, dando con ello a conocer una etapa histórica muy desconocida en el viejo continente, y un evento que al igual que otros en nuestra geografía, necesita ser conocido y apoyado para potenciar este mundo que nos apasiona. Gracias Victor y Patrick!!

Es posible que a muchos os suenen sus caras, ya que son habituales de los encuentros anuales de HdlsV desde hace años. Participaron en las entrevistas para la TV de Castilla León durante la edición del 2018, contando y acercando el mundo recreacionista a los televidentes.