lunes, 17 de octubre de 2016

La esposa hispana de Roger de Tosny y su matrimonio con la hija de los condes de Barcelona

Recuperamos un interesantisimo articulo publicado en el boletín nº 2 de las publicaciones de la Hispania de los Vikingos; 1020 los normandos al servicio de Ermessenda con motivo del próximo evento tematizado históricamente en el apoyo de Roger de Tosny a la condesa de Barcelona Ermessenda. Evento que tendrá lugar en Canoves i Samalus los próximos días 28 de Octubre al 1 de Noviembre 

-1015. Tras instalarse en las Baleares el emir de la Taifa de Denia, Mudjehid, envío más de un centenar de barcos y un millar de jinetes a las costas de la isla de Cerdeña donde vencieron a las tropas sardas capitaneadas por Malut y se asentaron. La presencia musulmana en el Mediterráneo central preocupó a las naciones cristianas que veían como sus costas eran afectadas por las razzias y el saqueo. Además, la posición geoestratégica de la isla de Cerdeña hace pensar en una posible expansión hacia zonas más amplias del Mediterráneo. Esto hace que genoveses y pisanos, con el beneplácito del papa Benedicto VII, se aliasen en pos de la expulsión musulmana de esta plaza, hecho que se llevó a cabo en 1016 con éxito para las tropas cristianas obligando a Mudjehid a retirarse a las Baleares de nuevo.

Sin embargo, las actividades de piratería musulmana no cesaron y se hicieron especialmente intensas en los dominios de los Condados de Barcelona y Gerona, lugares que acababan de sufrir las últimas de las incursiones comandadas por  Almanzor y posteriormente por su hijo Abd-al Malik.

El conde Ramón Borrell muere en 1017 dejando a su viuda, Ermessenda de Carcassona, y a su hijo, Berenguer Ramón, la dirección del condado. La condesa actuó de regente durante la minoría de edad de su hijo y gracias a su férreo carácter y al gran poder económico y político que había adquirido consiguió convertirse en un personaje relevante en el panorama político del momento ya en vida de su marido.

La piratería musulmana de los hombres de Mudjehid continuaba asolando las aguas del Mediterráneo. A similar oficio se dedicaban un grupo de normandos que por entonces también se encontraban en el mismo mar y a quienes Ermessenda decidió llamar en 1018 a fin de liberarse de la presión musulmana en el mar. Aunque esta no fue la única razón, a fin de rebatir la presión política que los barones intentaban ejercer hacia la condesa, ésta contrató a mercenarios normandos, evitando así que los barones expandieran su poder adquiriendo riquezas en la lucha contra los piratas sarracenos.
Los normandos estaban al mando de Roger de Tosny, a quien el cronista anglo-normando Guillaume de Jumièges lo asocia con la estirpe de Malahulc, tío de Rollo,  primer duque de Normandía.  Realizaron eficazmente su trabajo, no solo en batalla en donde tomaron ciudades y castillos,  sino también en la guerra psicológica contra el enemigo ante el que usaron la simulación de canibalismo con el fin de infundir temor a sus adversarios.

“...Tan pronto llegó, Roger, habiendo hecho cautivos sarracenos, cada uno de ellos día a día y a la vista de todos, hacía pedazos, como si se tratara de un cerdo cocido en calderas, y los ponía para comer; y en otra casa, con los suyos, simulaba comerse los trozos de la otra mitad. Después de haberlo hecho con todos, el último que quedaba prisionero, como por negligencia, lo dejaba huir, para que anunciara a los sarracenos estas nuevas portentosas. Desanimados debido al terror, de la vecina Hispania, pidieron con su rey Muset la paz en Ermessenda, condesa de Barcelona, y se obliga a pagar un tributo anual....”

Esta práctica se seguirá recogiendo posteriormente en textos narrativos sobre los normandos, Guillermo de Tir, cronista de la Primera Cruzada, recogió simplificada en su Historia rerum in partibus transmarina gestarum, la estratagema atribuyéndola en este caso a Boemundo de Normandía durante el sitio de Antioquía (1098). En un texto atribuido a San Pedro Pascual s.XIII se hace referencia a trampas similares, así como en algunos textos árabes que recogen episodios de la re-conquista de Hispania.

El texto muestra como la contratación de estas eficaces tropas mercenarias  funcionó para cubrir, con un solo movimiento, varios de los frentes problemáticos para la condesa. Por un lado mermaba el poder de los barones contrarios a ella, al impedirles realizar campañas militares gestionadas ahora por los normandos, siendo estas actividades una de sus principales de ingreso económico y patrimonial para los nobles. Cabe destacar aquí la existencia de un documento datado entre 1018-1023, una “convenientia” entre Ermengol I, conde de Urgell, y Berenguer Ramón I, conde de Barcelona e hijo de Ermessenda, donde ambos negaban la autoridad de la condesa tierras del condado de Girona. En dicho documento, ambos condes se prometen cientos de modios de trigo, oro y armas a cambio de apoyo mutuo a la causa. Así pues, la tropa normanda fue probablemente utilizada por Ermessenda como elemento de disuasión ante las aspiraciones de los barones más rebeldes. Finalmente Mudjehid firmó la paz con la condesa y se vio obligado a pagarle un tributo que no haría sino aumentar el poder de Ermesenda

La condesa demostraba con esto, una vez más, su gran capacidad estratégica y política.

Tal y como muestra el texto, para asegurar el pacto con los normandos Ermenssenda ofreció la mano de su hija a Roger de Tosny. El cronista  Ademar de Chabannes recoge la oferta de matrimonio pero no revela el nombre de la novia. En la Crónica Hugonis Floriacensis y en la Crónica Sancti Petri Vivi Senonensi se recoge lo siguiente: “sorerum Raimundii-Berengarii Sthephaniam”, aludiendo a que sería la hermana de Ramón Berenguer, y por tanto nieta de Ermessenda, quien casaría con Roger de Tosny. Sin embargo, hay que poner de relieve que estas crónicas se escribieron más de un siglo después de los hechos que narran  por lo que la confusión en los nombres es posible. Debemos, por tanto, dar mayor credibilidad a la versión de  Ademar de Chabannes que fue contemporáneo a los hechos.

Las fuentes no están muy claras acerca del matrimonio del normando con la hija de los conde de Barcelona, de hecho muchos cronistas y autores dan por desconocida la identidad de la primera esposa de Roger de Tosny recogiendo solamente el nombre de su segunda mujer, Godehilde/Godeheut quien aparece referida en las crónicas Orderic Vitalis cuando su marido funda el castillo de Conches como ofrenda a su esposa Godehildis  (coniuge mae Godehildis), hecho que se data hacia el año 1030, fecha próxima al regreso de Roger a Normandía.

La relación entre Godehilde y Roger de Tosny está mucho más clara y documentada: Guillermo de Jumièges registra en sus crónicas el segundo matrimonio de Godehilde Ricardo I, conde de Evreux, tras la muerte de Roger de Torny en 1040.

 "Godehildis comitissa Ebroicæ quondam uxor Rogerii de Totteneio "
 -Godehildis condesa de Evreux antigua esposa de Roger Totteneio "-.

No cabe duda de la relación marital entre Godehildis y Roger de Tosny, no así con la esposa hispana de la que apenas se tiene un ligero esbozo. Ademar de Chabannes reseña que Roger de Tosny dejo la Normandía hacia el año 1015 para ir a Hispania donde desempeñaría su propia cruzada contra los musulmanes de la Taifa de Denia. Se estableció y vivió aquí por un periodo de 15 años con su esposa hispana. Se dice que se estableció junto con su mujer en las ciudades de Tarragona y Gerona administrándolas como suyas durante esos años.

Poca información más hay aparte de la reseña del mismo Chabannes de que el normando perdió a su cuñado en la lucha contra los moros, información confusa dado que Ermesenda y Ramon Borrell tuvieron solo un varón que alcanzo la mayoría de edad: el posterior heredero, Berenguer Ramón. Los historiadores Anscari Mundó y José Enrique Ruíz Domenec defienden que Ermesenda podría haber tenido otro hijo anterior que muriese a muy temprana edad pues entre la fecha del nacimiento del futuro conde y la fecha de la boda de transcurren 14 años aproximadamente.

Lo que si se sabe a ciencia cierta es que el matrimonio tuvo mínimo dos hijos ya que en las donaciones realizadas pro anima las realiza ella en su nombre, el de su marido y el de sus hijos, en plural. Refierase pues al personaje que nos ocupa en este documento: Estefanía.

La súbita marcha de Roger de Tosny de vuelta a Normandía se refleja en estas palabras recogidas por el cronista de Saint Piere-le-Vif:

“...post haec, homines pagi illius, insidiantes ei voluerunt eum occidere in ecclesia santi felicis, tempori Richardi , normannorum ducis. videns autem rotgerius quod sibi insidias tendebat, relictis XX viri et uxorem, et omnibus quae possidebat, totium eni suumn  exercitum jam pene interfecerat, rediit ad patrem suum, in Normanniam duce Richardo faciers concordiam...”

“...Después de esto, los hombres del pueblo, que querían matarlo, se pusieron al acecho de él en la iglesia de San Félix. Y cuando vio que una emboscada dejo Rotgerius a su esposa y todas sus posesiones, de todo su ejército, por su tiempo casi lo había matado, regresó a su padre, en la armonía del duque Ricardo de Normandía...”

Este pequeño texto muestra la inestabilidad el momento en la zona recién arrebatada a los musulmanes, pero también la rapidez con la que Roger abandona Hispania dejando todo atrás. Es posible que a este respecto afectaran las malas relaciones entre los barones y la condesa, enemistades que podrían acabar en revueltas. Existe la hipótesis de que de alguna manera el normando tuviese alguna relación con la difusa muerte de Berenguer Ramón I quién, como se ha señalado antes, se había aliado con los nobles contrarios a Ermessenda en pos de liberarse del poder de su madre. Quizás sería esta la causa subyacente de su fugaz abandono.

Después del abandono de su esposo Estefanía volvería a casar en segundas nupcias con el rey de Pamplona, García de Nájera, probablemente hacia el año 1039. Así lo atestigua el cartulario de San Juan de la Peña en una de sus actas en la que se expresa claramente el origen barcelonés de la nueva reina.

Como se ve, la historia de la esposa hispana de Roger de Tosny está teñida de claroscuros difíciles de dilucidar debido a la falta de información, por pérdida de documentos o por la omisión de datos importantes en los mismos. En cualquier caso, está muy claro que, por lo menos, fue una gavilla de normandos la que se asentó por más de una década en la Península Ibérica dejando claro testimonio de ello, mostrando una vez más la complejidad de la realidad histórica, la heterogeneidad de sus personajes y la globalidad ya existente en el mundo medieval.

ERIKA RINCONES MINDA
LAURA JIMENEZ MARTINEZ

BIOGRAFÍA
GIL ROMÁN, Diplomatario de Ermesèn, condesa de Barcelona,Girona y Osona c.991-1058. Tesis doctoral. Universitat Autònma de Barcelona. 2004
BARCELÓ, M., Ermessenda i el "rei" de Dénia.Una comtessa, de tribut, ben servida. Revista de la Facultatt de Lletres de la Universitat de Girona.
BALAGUER, ANNA M. Història de la moneda dels comtats catalans. Institut de studis catalans. 1999.
MUSSET, LUCIEN,  Aux origines d'une classe dirigeante : les Tosny, grands barons normands du Xe au XIIe siècle. Munich, 1978.
CHAVANON, J., Chronique d'Adhémar de Chabanais.. Paris, 1897
VILLEGAS ARISTIZÁBAL, L.,  Algunas notas sobre la participación de Rogelio de Tosny en la reconquista Ibérica.  Estudios humanísticos. Historia, nº3, 2004.


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